Declaración de Patrimonio Histórico al edificio Pérez Companc
En sesión del 19 de Junio de 2008 y luego de veinte años de tramitaciones por parte de los organismos técnicos para el rescate patrimonial, arquitectónico y cultural, se declaró como Patrimonio Histórico de la Ciudad al histórico edificio (1924) de la entonces casa de ramos generales, conocido actualmente como Galería Pérez Companc.
La estructura –que en su exterior se mantiene restaurada tal como fuera inaugurada por la Compañía Lahusen en aquel año—durante sus 85 años de existencia ha representado uno de los edificios simbólicamente más respetado en la preservación de su arquitectura.
En las vísperas del Día de la Bandera en el Concejo Deliberante se sancionó el proyecto de ordenanza con expediente municipal Nº 1067-M-2007 referente a la esperada reivindicación de ese inmueble de la manzana Número Uno de la ciudad.
El valor histórico del edificio y su espacio físico y simbólico se puede resumir en tres etapas temporales. Como sostienen los historiadores Mario Palma y Daniel Marques en el libro “Comodoro Rivadavia en tiempos de cambio”, la creación de una colonia pastoril en la zona de los lagos permitió que arribaran inmigrantes provenientes del valle inferior del Río Chubut. La intención de estos era desarrollar la actividad económica de explotación de lanares y su posterior comercialización vía marítima. El transporte y embarque en Bahía de Camarones se hacía difícil por lo que Comodoro Rivadavia surgió en 1901 permitiendo la salida de los productos que llegaban desde el interior de las colonias San Martín, Río Senguer, Sarmiento y Juárez Célman.
En ese contexto, Francisco Fernández desembarcó el más importante lote de mercaderías en el pueblo, inaugurando con sus socios Eugenio Bertinat y Niehburg – acopiadores de lana- una casa comercial de ramos generales, almacén, tienda y ferretería. La existencia del puerto permitió la conexión vía marítima con otras localidades, lo que hizo que compañías comerciales y ganaderas como “Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia” y la “Sociedad Anónima de Exportación e Importación Lahusen y Compañía” se radicaran en la zona con sucursales.
El empresario Christel Lahusen compró en 1906 el negocio “Fernández, Bertinat y Niehburg” ubicado en la manzana 1 de la ciudad, entre las calles Máximo Abásolo y Martín Miguel de Güemes y lo destinó a venta de ramos generales. Ese comercio se inauguró el 15 de junio de 1906 sobre la misma estructura y funcionó hasta 1924 cuando se decidió reconstruirlo como se lo ve exteriormente hasta nuestros días.”
La estructura en forma de U, muros perimetrales, mamposterías de 60 centímetros de ancho y una altura interior de 8 metros y amplísimo sótano (clausurado por su continua inundación) todavía perduran. Hoy como hace 84 años la planta baja conecta a la calle con el área de exhibición, venta y expedición de mercadería del edificio comercial..


