Declaración de Ciudadano Ilustre al Padre Juan Corti
“Por su invaluable aporte a la educación y a la construcción de la ciudad”, reza el pergamino que reconoce al sacerdote católico Juan Corti como el primer ciudadano ilustre en la historia de Comodoro Rivadavia.
La medida, por iniciativa legislativa del concejal Gustavo Reyes, le fue entregada en su lecho de enfermo el domingo 18 de Octubre de 2008 por el intendente municipal, doctor Martín Buzzi, quien acompañó ese regalo para el alma con una sustanciosa donación de de 5.000 ladrillos para la ampliación de la Escuela de Artes y Oficios.
El pergamino que documentó esa designación, por primera vez otorgada en la ocasión del querido “Cura Gaucho”, estampa como fundamento: “por su invaluable aporte a la Educación y a la construcción de la ciudad”.
“En una etapa ganada por el individualismo, y muchas veces por la indiferencia, el Padre Corti nos enseña un camino que no reniega de los valores de la solidaridad y la justicia social. No es algo retórico sino concreto, porque su obra está traducida en infinitos hechos que beneficiaron a innumerables vecinos de nuestros barrios”, expresó al sacerdote y a los medios de comunicación presentes en ese breve acto en la habitación de un sanatorio privado, el intendente Buzzi.
Unos días antes, con una votación que fue aprobada por todos los concejales presentes en el Concejo Deliberante, se declaró “Ciudadano Ilustre” al sacerdote católico Juan Corti por su dilatada acción pública en Comodoro Rivadavia, tanto en asistencia a desposeídos como en la educación, que lo tuvo como fundador de seis escuelas en diferentes barrios. El edil justicialista Gustavo Reyes, propulsor de la iniciativa, se explayó sobre la biografía del “cura gaucho”, para fundamentar su proyecto. Dijo que “es necesario enaltecer su vida de trabajo y esfuerzo, para ejemplo de todo Comodoro Rivadavia, declarándolo como el primer Ciudadano Ilustre de nuestra ciudad”.
No menos emotivas fueron las palabras del legislador radical Jorge Camarda al recordar la acción del salesiano, de quien dijo: “ha dejado su vida en la acción, adelantándose al crecimiento de Comodoro, llegando con una escuela o una parroquia donde estaba por aparecer un nuevo barrio”. Camarda agregó: “es bueno que los homenajes se hagan en vida y, en este caso especial, todos queremos que el padre Corti reciba las palabras de aliento y reconocimiento que se han expresado en el recinto legislativo”.
La presidente del Provech (Proyección Vecinal Chubut), Ana María Bonaguro, destacó el rol del padre Corti en la sociedad en los últimos 60 años, no sólo en la acción educacional en los distintos colegios que fundó y mantuvo hasta que lo reemplazó el Estado o la congregación salesiana, sino en cuanto a su tarea catequística, moralizadora y de protección a la minoridad, en sus primeros años de Oratorio en los barrios más humildes de la ciudad, que incluían asistencia espiritual y alimentaria a muchos chicos de hogares carenciados.


